El embrión de Alien

06 Oct 2014 | Categories: Internet | Posted by: Cristian Rodriguez Landeira

Para apreciar en toda su totalidad el logro de que a día de hoy Alien sea lo que es, es necesario situarlo en su correcto momento de la historia del cine y explicando, de la forma más sencilla posible, quienes fueron los que consiguieron crear ese universo tan personal en el que nació la criatura: el universo de Alien: El octavo pasajero.

Y es que a día de hoy todos, o casi todos, reconocemos Alien como una obra de culto. Es nombrar Alien y todos, al menos todos los que viéramos las películas, vislumbramos un oscuro y silencioso universo donde en lo más profundo de sus entrañas esconde el, según Ash, “organismo perfecto”.

¿Sabíais que si hoy en día Alien es lo que es fue en su momento debido a un cúmulo de casualidades?

Comencemos por lo más pintoresco: Es más que probable que Alien no hubiera sido todo lo que hoy es (si es que acaso hubiera llegado a existir) de no ser por un éxito abrumador y el más escandaloso de los fracasos. O lo que es lo mismo: si hoy en día tenemos la figura de Alien que tenemos se debe al completo éxito de Star Wars y el fracaso a todas las escalas que supuso el Dune de Lynch. Pero no nos adelantemos.

Retrocedamos un poco más atrás. Estamos en el año 1974 y un desconocido aún para la gran masa John Carpenter dirige (y pone música) a una primera película de nombre Dark Star escrita junto a un por entonces desconocido Dan O`Bannon (que también se encargó de los efectos especiales, apartado que llegó a llamar la atención del mismísimo George Lucas y que le ofreció ayudarlo en ese aspecto en su próxima película: Star Wars).

Con un presupuesto pírrico, que obligó a tener que crear el alienígena de esta comedia de ciencia ficción a partir de una pelota dibujada con sprays, la película tuvo su momento pero dejó a Dan con ganas de hacer algo más meritorio. Unos años más tarde empezó a fraguarse en su mente la idea de hacer una película con un alien terrorífico… y algo más trabajado que el de Dark Star.

Mientras, Ronald Shusset, que en esos momentos estaba escribiendo lo que a la postre sería Desafío Total, impresionado con Dark Star, contactó con Dan para proponerle cooperar cada uno en el proyecto del otro.

La suerte, o la casualidad, quiso que eligieran la idea de O´Bannon primero ya que según ellos, sería más barata que la de Ronald. A estas alturas Dan aún sólo había escrito en el borrador, con nombre temporal de Memory, la parte en la que la tripulación despertaba de su sueño inducido a raíz de una señal que la nave detectaba desde un planetoide y que cuando trataban de aterrizar sufrían un percance que les impedía volver inmediatamente. Aún no había señal ni idea exacta alguna de cómo presentar al alien.

Las cosas así, O’Bannon aparca un momento su reciente sociedad y acepta trabajar en Dune. La película fue un fracaso total (juntar a algunos de los mejores artistas no es siempre sinónimo de éxito y en este caso trajo justo todo lo contrario), esta producción fue muy importante para lo que luego supondría Alien ya que allí Dan conoció tanto a Chris Foss (que a la postre se encargaría del diseño de los interiores de la nave) como a H.R. Giger, quien como ya todos sabréis, es tanto el padre de la criatura Alien así como de todo el escenario que descubren los tripulantes de la nave al aterrizar en el planetoide.

Dan O’Bannon y Giger preparando Alien

A su vuelta a USA tras el descalabro Europeo de Dune,  Dan se vuelve a reunir con Ronald Shusset para seguir con su borrador de Memory. En este momento Ronald le sugiere añadir a la segunda parte de su historia parte de una obra suya anterior, en la que una especie de gremlins se meten en un bombardero de la Segunda Guerra Mundial, adaptándolo al espacio y a la nave.

Con este añadido el borrador pasó a llamarse brevemente Star Beast hasta que Dan decidió cambiarlo por Alien al percatarse de cuantas veces aparecía esta palabra en el borrador. Fue Shusset quien sugirió la idea de que uno de los tripulantes hospedara al alien en su interior para luego, una vez en la nave, salir de él.

Dan no tomó la inspiración para todo el proceso de creación del alien de ningún sitio en particular. La cogió, como él mismo se encargó de proclamar, de todos los sitios. Desde comics en los que los aliens salían del pecho de los personajes a El planeta de los vampiros, donde una tripulación encontraban un esqueleto gigante, pasando por obras donde los protagonistas encuentran una cámara llena de huevos.

Una vez esto listo, los dos autores del borrador empiezan a buscar quien les ponga el dinero. Llegaron a estar cerca de firmar con Roger Corman, conocido productor… de películas de serie B (si bien es cierto que fue bajo su producción donde algunos directores y actores a la postre famosos dieron sus primeros pasitos, pero en producciones de escaso presupuesto), pero en cambio consiguieron firmar con Brandywine, compañía que mantenía vínculos con la 20th Century FOX.

Walter Hill y Dave Giler (que junto a Gordon Carrol formaban la productora) no estaban demasiado conformes con el texto y sugirieron bastantes cambios. Para sus autores originales (Dan y Ronnald), esto no fue más que un intento de hacer aparecer sus nombres en los créditos como co-autores. Aún así, algunas de las sugerencias de los productores fueron aceptadas y a la postre se demostraron más o menos acertadas. Por ejemplo suya fue la idea del androide Ash, si bien la subtrama que mostraba no era del agrado de O`Bannon.

Las versiones del texto se fueron sucediendo, pero esto no terminaba de convencer a la Fox… y aquí llega el hecho que enlaza más directamente Alien con Star Wars: tras el rotundo éxito de la película de Lucas, se puso de moda el tema espacial y de pronto la 20th se encontró con que sólo tenía un guión pululando por sus oficinas ambientado en naves espaciales… Alien. Ahora bien, querían algo rápido y barato, por lo que les metieron prisa y “sólo” 4,2 millones.

Peter Ayes, Jack Clayton y Robert Aldrige fueron ofrecidos por la Fox para dirigirla, pero ninguno de estos directores convencían a los autores, pensando que no se tomarían en serio la película. En cambio se habían quedado impresionados por el debut de un tal Ridley Scott con la película The Duellist.

Ridley Scott… ¿pensado en qué se convirtió su Alien?

Scott no dudó en aceptar según se lo ofrecieron y se puso a hacer bocetos. Estos bocetos impresionaron tanto a la Fox que dobló el presupuesto de la película para llegar a los 8,2 millones. Esos bocetos incluían modelos de la nave y de los trajes espaciales inspirados en 2001: Una odisea en el espacio (en su primera película también tomó muchas ideas de otra obra de Stanley Kubrick). Pese a ello dejó claro que él quería hacer una película de terror, no una de ciencia ficción.

O’Bannon introdujo entonces a Scott en el personal mundo de Giger y ambos fueron a la Fox convencidos de que debían contratarlo para la película y es que, tras ver la obra Necronomicon IV, sabían que ese era el tipo de representación que ellos querían para el universo Alien. La Fox puso muchas reticencias obvias: la obra de Giger podía ser demasiado… personal para el público, pero finalmente aceptó.

Necronomicom IV de Giger

Scott mismo fue quien viajó a Europa para ofrecerle el puesto a Giger y una vez este aceptó se le encargó hacer todo lo referente al alienígena: La nave estrellada y los exteriores del planeta, la cabina del piloto, la sala de los huevos de alien y todos los aspectos de la evolución del Alien. Había nacido una oscura y letal criatura.

Sería este el tandem que en el año 1989 nos trajera la historia de la nave Nostromo y sus tripulantes, la historia de terror en la que Ellen Ripley y sus compañeros de viaje en la estación espacial son desviados de su trayecto a casa para recoger un inhóspito invitado. En definitiva, sería todo esto lo que nos trajo la historia de Alien. Hay más, pero eso ya es otra historia…

La tripulación de la Nostromo ya espera la siguiente parte…

El embrión de Alien was last modified: Octubre 6th, 2014 by Cristian Rodriguez Landeira
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