Satellite Reign: Fría mecánica

06 Ene 2016 | Categories: Videojuegos | Posted by: Cristian Rodriguez Landeira

Tiene Satellite Reign cosas que lo hacen muy llamativo y luego otras que definitivamente te hacen dejarlo apartado mirando a la pared.

No es que 5 Lives Studios, el pequeño equipo que hay detrás del juego, mintieran cuando lanzaron su kickstarter. Satellite Reign es una más que interesante actualización de Syndicate, en concreto Syndicate Wars, a hoy en día. Quizá su mayor problema es que… sea demasiado Syndicate Wars.

Los que me conocéis ya sabéis que tengo bastante fobia a esos juegos que se limitan a trasladar modos de juego del pasado a hoy en día. Sí, os miro a vosotros juegos de combates por turnos. Bueno, juegos de combates por turnos absurdos, no los que tienen sentido como Divinity Original Sin. El caso es que con Satellite Reign estamos casi en una de esas.

Pero antes de entrar en sangre hablemos de lo bueno del juego. Como he dicho Satellite Reign es una obvia adaptación de Syndicate. El mundo que nos presenta es el mismo: Un imaginario a medio camino entre Blade Runner y Dreed, dominado por corporaciones que dominan las ciudades con su poder y sus tropas. Un mundo Cyberpunk que tras los Syndicate hemos visto reflejado también en juegos como Deus Ex.

En el caso de Satellite Reign reconocemos ese mundo por medio del contraste entre los distritos de suburbios, los militares y los lujosos, los anuncios que tanto evocan a Blade Runner… Incluso las calles más atestadas de gente podrían recordarnos la obra de Ridley Scott.

A ese mundo llegan nuestros cuatro especialistas dispuestos a ponerlo patas arriba. Obviamente comenzaremos controlando sólo uno para aprender lo básico y poco a poco iremos recuperando el resto de personajes, cada uno con su propia especialidad. Tendremos una unidad especializada en recuperar y proteger la salud del equipo, otra dedicada a controlar todo lo tecnológico, el francotirador especialista también en combate cuerpo a cuerpo y tu soldado para todo.

El tratamiento de estas nuestras unidades es algo particular. En principio no podemos personalizarlos. Ni raza, ni sexo, ni aspecto… Nos dan unas básicas aleatorias y las podremos ir mejorando a medida que vayamos ganando experiencia. Podremos elegir algún colorete de sus ropas pero ya.

Si por el motivo que sea no nos gusta el aspecto de nuestro personaje, la única opción será tirar de clones. ¿Clones? Sí, clones. Durante el juego, gracias a nuestro experto en tecnología, podremos controlar los implantes neuronales de civiles… o enemigos para que luchen a nuestro lado… o se vayan por su cuenta a nuestra fábrica de clones. Si elegimos esta segunda opción los tendremos disponibles en caso de que queramos cambiar de aspecto… o si no queda más remedio. Y es que aquí, como en “el quinto día” del amigo Arnie, los clones están también para escapar de la muerte. Si te matan en una misión (o por hacer lo que no debías) reaparecerás en la baliza más cercana… ahora bien, al de unas muertes tu…cascarón ya no será tan bueno y acabará deteriorándose. Eso hará que vayas perdiendo habilidades. Para paliar esto podrás tomar el cuerpo de alguno de los clones que tengas disponible. Estos nuevos clones, además de estar en perfecto estado, pueden además tener algún extra añadido, por lo que no estará de más hacerse con aquellos que nos ofrezcan ciertas ventajas.

Ya que estamos navegando por el algo arcano menú del juego… Investigación y desarrollo. Si vamos por las calles de Satellite Reign con el scaner encendido descubriremos cada cierto tiempo a personajes que brillan con luz propia. Los rojos obviamente son los enemigos pero los amarillos son personajes relevantes. Pueden ser objetivos de misión… o meros científicos que podremos contratar. Su coste no es muy alto y si los contratamos los tendremos a nuestra disposición para siempre. La idea es que cuanto consigamos un prototipo, podamos usarlos para poder fabricar nosotros más armas, mejoras, o equipo de ese tipo. Cada investigación requiere un gasto total básico (en función del número mínimo de científicos necesarios) y un tiempo para su desarrollo. Si queremos acortar esos plazos podemos añadir más científicos a la investigación lo que aumentará su coste pero recortará el tiempo necesario. Lo interesante es que esto se puede hacer al vuelo por lo que puedes empezar dejando el básico al principio y si luego te corre prisa por querer usarlo en alguna misión puedes incluir más científicos al final que no te supondrán tanto gasto como si hubiesen estado ahí desde el principio. Si aún no tienes suficientes científicos siempre puedes externalizar parte de la investigación…pero eso sí que resulta mucho más caro.

¿Y cómo consigues dinero? Obviamente realizando misiones… pero también puedes conseguir una fuente constante de dinero hackeando cajeros automáticos. Una vez los hackeas (cuidado que no te vean hacerlo) recibirás de forma automática y perpetua cierta cantidad de dinero. Cuantos más cajeros tengas hackeados más dinero entrará en tu cuenta de forma constante por lo que no está de más hacer una pequeña barrida inicial a cada nuevo distrito en el que entres para localizarlos y hackearlos. Además si haces las misiones de asaltar los bancos de cada distrito estos porcentajes mejoran…

Y ya que hemos tocado de lado las misiones vayamos a ellas. Si bien hay algunas excepciones, la práctica totalidad de las misiones que te propone Satellite Reign suponen adentrarse en zonas controladas por facciones enemigas. Está en tu mano entrar a tiro limpio o utilizar formas más sibilinas de colarse y en función del estilo que uses usarás más o menos ciertas unidades. Obviamente hacer las misiones en modo sigiloso tiene sus ventajas, pero requiere una paciencia y persistencia que no abundan y además puede que de todas formas algo salga mal y tengas que acabar saliendo entre disparos. Lo más interesante del juego es ver cómo todas las zonas tienen varias formas de entrar o salir y cómo todos los sistemas de vigilancia tienen su forma correspondiente de ser temporalmente alterados… o destruidos. La IA no es demasiado maquiavélica y pasado un rato se olvidará que murieron amigos suyos, que reventó una estación eléctrica… vamos, lo clásico para que en infiltración tu sensación de superioridad no quede dañada.

Mola, pero… ¿Y entonces?

Lo que ocurre con Satellite Reign es que le falta vida. Toda la vida que se supone que tiene por los civiles que pueblan ciertas calles le falta de “vida” real al juego. Pasadas un par de zonas la motivación por volver a empezar a controlar el territorio cae en picado y sientes que vuelves a hacer lo mismo una y otra vez. Esta vida, esta personalidad de la que carece, se la puedes insuflar tú evocando los tiempos de los Syndicate, pero por sí mismo Satellite Reign es una vieja pero buena maquinaria… carente de corazón. Que sí, que todo funciona, pero lo hace con frío rigor, sin que en ningún momento sientas que hay algo más que una nueva zona a tomar. ¿Estás dispuesto a pasar esto por alto y sólo quieres hacerte de forma meticulosa con todas las zonas? Adelante, es tu juego. Pero si le vas a pedir algo más que eso.. mejor busca en otro lado. lado.


Satellite Reign: Fría mecánica was last modified: Enero 6th, 2016 by Cristian Rodriguez Landeira
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