The plan o cuando tú pones la historia

16 Nov 2014 | Categories: Videojuegos | Posted by: Cristian Rodriguez Landeira

Encontramos en los videojuegos historias que, lo logren o no, pretenden demostrar que hay sentido en las acciones que llevamos a cabo. Con mejor o peor tino The Witcher 2, Heavy Rain o Amnesia: The dark descent tratan de contar sus respectivas historias para que sepamos lo que nos impulsa a seguir avanzando en el juego. Luego hay títulos como Dark Souls, Super Hexagon o Super Meat Boy que se basan en ofrecer un reto al alcance de no mucha gente para tenernos enganchados. Y también hay juegos como Dear Esther que requieren poner de tu parte. Te cuentan una historia anexa o te ponen unos “restos” o retazos de la misma, sí. Pero lo importante, por lo que vas a querer seguir jugando, es aquello con lo que tú llenas los momentos entre narraciones de Dear Esther, o la relación con tu compañero/a de viaje en Journey. Pues bien, aún más sumergido en lo difícil (o sencillo) de requerir que tú como jugador ponga todo el sentido se encuentra The Plan, el breve experimento con el que se dieron a conocer los noruegos Krillbite antes de llegar a un público mayor con Among The Sleep. Puedes bajártelo gratis tanto en su web como en Steam, así que si lo que sigue te parece interesante no dudes en probarlo.

En The Plan tú eres una mosca. Una mosca que lo único que puede hacer es volar y ascender desde el suelo hasta donde se pueda sin motivo aparente. No hay puzles, no hay trampas mortales, no hay posibilidad de errar. Durante unos diez minutos te vas a dedicar única y exclusivamente a ascender con tu zumbido incesante sólo perturbado por alguna ráfaga de viento o el extraño sonido que emiten las hojas secas de otoño al caer.Ni narrador, ni textos, ni retos. Sólo tú, tu vuelo y hojas que caen.

Es una vez te has hecho a la idea cuando inconscientemente empiezas a tratar de ponerle algún sentido a todo eso. Tu mente, o la menos en mi caso, empieza a sustituir conceptos. De pronto esas pesadas hojas, cuya caída puedes detener poniéndote debajo pero que este acto no supone ningún logro o mérito para ti pobre mosca, empiezan a asociarse a aquello que en algún momento de tu vida te pareció muy importante… pero que luego dejaste caer. Tras las primeras hojas dejas de prestarles atención y tu vuelo, cada vez menos explorador, convertido ya en un vagar entre tus pensamientos sólo se vé perturbado por alguna pequeña corriente de aire o incluso la molestia de tener que soltarte de una débil tela de araña que rápidamente habías asociado ya con aquello que te quiso retener pero que dejaste atrás.

The plan tiene un final. Un final acompañado por el tema de la muerte de Ase, de Edvard Grieg, que nos hace enfrentarnos ese final con una sonrisa cómplice al intuir antes de que ocurra que todo este viaje, todo este trayecto, el plan que nos ha llevado a este punto, no era sino un viaje a nosotros mismos. Al nosotros más puro, sin que el creador nos haya empujado a sacar ni lo mejor ni lo peor de nosotros. Al nosotros que ha llenado con sus propias experiencias el “algo” que, sin “ello” seria una simple pérdida de tiempo. Simplemente dejando volar a nuestra imaginación como una mosca que se eleva desde el suelo sin motivo aparente, pero con un objetivo … o destino final que en cierta forma esconde el sentido, el plan último, de todo viaje.

The plan o cuando tú pones la historia was last modified: Noviembre 16th, 2014 by Cristian Rodriguez Landeira
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